¿Dónde se elabora ?
La zona geográfica de elaboración del queso gamonéu comprende los concejos de Cangas de Onís y Onís, en la zona sur-oriental de la Comunidad Autónoma del Principado de Asturias. La parte más importante de este territorio está enclavada en la parte noroeste del Parque Nacional de los Picos de Europa.
Todos los procesos necesarios para la obtención del queso de Gamonéu, producción de la leche, elaboración del queso y maduración, se realizan en esta zona geográfica delimitada.
Pastores de los Picos de Europa
Los pastores de los Picos de Europa desde tiempo inmemorial elaboran el queso Gamonéu, un producto de la tierra, fruto de la tradición milenaria que se transmite de generación en generación, un exquisito manjar, consecuencia del buen hacer artesano, del esmerado cuidado del ganado y del medio incomparable de los Picos de Europa.
El queso de los Picos de Europa
En las cumbres de los Picos de Europa, en un entorno de paisajes abruptos y montañosos, se encuentran las majadas o vegas de los puertos de la Montaña de Covadonga y de los Puertos de Onís, en las que se elabora el queso de Gamonéu.
Es éste un medio donde la naturaleza alcanza su máximo exponente de belleza, que dio como resultado la creación del primer parque nacional, el Parque Nacional de la Montaña de Covadonga, en la actualidad denominado Parque Nacional de los Picos de Europa.
El medio natural y el paisaje de los Picos de Europa, es mantenido por el pastor, el cual en una perfecta simbiosis del pastoreo de su ganado con los recursos naturales de los picos, permite mantener el espectacular paisaje, la perfecta combinación entre el hombre y la naturaleza, que permite el equilibrio ecológico sostenido del espacio.
Tradición al pie de la montaña
Descendiendo de las cumbres, el paisaje de los Picos de Europa se serena para dar paso a los valles de los concejos de Cangas de Onís y Onís. Es aquí, en un entorno dominado por grandes praderías de suave relieve y pequeñas explotaciones agrícolas ligadas a los asentamientos humanos, donde se elabora con el mismo mimo que en el puerto el queso gamonéu.
En este mosaico verde es donde se asientan los principales núcleos de población. El paisaje no es solo un telón de fondo, sino el resultado visible de una cultura ganadera ancestral, donde el hombre y su ganado viven en una armonía permanente con la tierra que los sustenta.
La sabiduría del artesano del valle reside en la gestión del ciclo anual. Los prados de siega, cultivados con esmero, aportan la hierba que servirá de alimento en el invierno, y son esos mismos pastos los que acogen al ganado el resto del año. Esta profunda conexión con la tierra fértil otorga a la leche unas cualidades únicas y constantes, forjando un queso que es el fiel reflejo de la vida, el trabajo y la tradición de sus aldeas.